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Apure

"Me gustaría que nos orientaran para no cometer errores”

Por Juan Carlos Rosales

La primera vez que le vino la menstruación, no sabía qué estaba sucediendo con su cuerpo. María Ortega creyó que se había cortado. Su reacción fue encerrarse dos horas en el baño porque, para colmo, en la casa había una fiesta y estaba llena de gente. Le contó lo que le sucedía a su hermana mayor, pero esta se rió de ella porque ni siquiera sabía ponerse la toalla sanitaria.

En la familia no se hablaba sobre sexualidad ni de temas relacionados a la higiene menstrual. “Cada quien vivía su experiencia, aprendía a trancas y mochas”, cuenta María, 32 años después. Ahora ella es docente. Se ha dedicado a capacitar a niñas, adolescentes y a colegas suyas en materia de educación sexual integral en Apure, donde vive, en los Llanos venezolanos. Las escucha, responde sus dudas. Lo hace con mucha vocación y muy motivada a que las cosas sean diferentes: “Si todos los docentes proyectamos estos contenidos con el auge que debe dársele, no va a haber niñas o adolescentes con embarazos no deseados; van a tener esa capacidad de entender el uso de los métodos anticonceptivos para no solo prevenir embarazos sino también infecciones de transmisión sexual”.

Con orgullo, desenrolla las pancartas en las que sus 64 estudiantes han plasmado lo que han aprendido en el Programa de Educación Sexual Integral del que ella forma parte, el mismo que desde este año ha promovido el Ministerio de Educación en conjunto con organizaciones de la sociedad civil, y que se ha extendido a diversas comunidades para atender también a niños, niñas y adolescentes desescolarizados. Ha llegado a los municipios Páez y Rómulo Gallegos. 

En total, estas capacitaciones fueron impartidas a 465 docentes, con la idea de que fueran multiplicadores: es decir, que compartieran lo que aprendieron allí con sus alumnos. María cuenta una anécdota en la que sintió que ese trabajo tenía todo el sentido del mundo: en una ocasión, en medio de una de esas sesiones, luego de explicar las partes del cuerpo humano, hablaron sobre la pedofilia y como reconocer si estaban siendo vulnerados. Una estudiante entonces pidió la palabra y contó lo que estaba pasando en su entorno: dijo que ella y su hermana estaban siendo víctimas de abuso por parte de un adulto cercano a la familia. Al escucharla, volvió a pensar en la importancia de la prevención. 

Cuando arrancó el plan de formación en mayo de este año, María observó que los 11 colegas que capacitó en su centro educativo tenían ciertos tabúes, y sintió la necesidad de ahondar más y brindarles herramientas para abordar el tema de la educación integral de la sexualidad con los estudiantes. Porque es necesario que los docentes estén preparados y sean multiplicadores en el aula, insiste.

Y tiene razón. Niños, niñas y adolescentes consultados para este reportaje aseguran que les avergüenza preguntar aspectos sobre su sexualidad, y consideran importante que haya una materia del pensum de estudio que se enfoque en ellos. Estudiantes de 4 instituciones del Municipio Páez cuentan que han recibido charlas de ONG, en las que les han hablado sobre métodos anticonceptivos, prevención del embarazo en adolescentes, violencia en el noviazgo y abuso sexual, pero sienten que han sido insuficientes. 

“A mí me gustaría que nos orientaran para no cometer errores, para nosotros cuidarnos a la hora de tener relaciones sexuales. Nos han hablado de las pastillas anticonceptivas y los preservativos pero no estoy seguro sobre cómo usarlos” expresó, un estudiante de 15 años.

Necesidad en un estado fronterizo

Edwin Delgado, presidente del Consejo Municipal de Derechos de los Niños, Niñas y adolescentes, dice que debido a 14 casos registrados de abuso sexual en 2023, esta institución está trabajando en la creación de programas educativos preventivos, en conjunto con organizaciones de la sociedad civil, para el nuevo año escolar 2024-2025. 

El tema de la prevención es relevante en un estado fronterizo como Apure, en el que, según Delgado, se han identificado redes de trata de personas en las poblaciones fronterizas de Guasdualito y El Amparo. Bandas delictivas llevan a jóvenes bajo engaño a esos poblados. Las defensorías de los Niños, Niñas y Adolescentes consultadas consideran fundamental concienciar sobre la trata, un tema que, reconocen, no ha sido abordado de manera preventiva en las comunidades educativas.

La abogada Danny Barilla, de la Defensoría Mi Espacio Seguro, una institución autorizada por el sistema de protección ubicada en Guasdualito, dice que ha participado en capacitaciones en los colegios y en las comunidades, y que gracias a esas formaciones pudieron identificar dos casos de abuso sexual infantil.

Desde las instituciones educativas siempre solicitan a la defensoría capacitaciones en materia de educación sexual y reproductiva, y han notado que los estudiantes no manejan información sobre la trata. Barilla asegura que se encuentran trabajando para solicitar espacios en los colegios con el propósito de capacitar sobre la explotación sexual, porque han conocido sobre la presencia de redes de trata en la frontera que ponen en riesgo la integridad de los niños, niñas y adolescentes de la frontera de Venezuela con Colombia, según lo denunciado por el CMDNNA.